Arrancamos este curso de domótica, en el que vamos a ver cómo montar un sistema inteligente centralizado, robusto y profesional en nuestra propia casa.
Como no puede ser de otra forma, en este primer artículo vamos a asentar las bases antes de ponernos a instalar servidores, flashear dispositivos o tirar cables por las paredes de tu casa.
Más importante, necesitamos entender el panorama actual y, sobre todo, por qué el modelo que nos venden los fabricantes no nos sirve (básicamente está roto por diseño).
A lo largo del curso veremos cómo solucionar esta liada montándonos nuestro propio sistema con distintas herramientas, como Home Assistant.
Pero primero debemos entender el problema al que nos enfrentamos 👇.
¿Qué es realmente la domótica?
En un curso de domótica, lo primero será definir qué es la domótica. Tradicionalmente lo definimos como el conjunto de sistemas capaces de automatizar una vivienda.

Sin embargo, el término se ha desvirtuado. Seré muy claro: control remoto no es domótica (igual que un coche a control remoto, no es un robot).
Encender una bombilla o bajar una persiana desde el teléfono móvil es útil (puede que hasta llamativo)… pero no deja de ser un interruptor venido a más.
Un hogar es inteligente cuando el sistema toma decisiones por nosotros basándose en el estado de su entorno.
Por ejemplo: encender la luz del pasillo al 20% de brillo solo si es de noche, detecta movimiento y la televisión del salón está apagada.
Para lograr este nivel de interacción, necesitamos que los dispositivos hablen entre sí. Aquí es donde chocamos con la liada que deciamos, de la realidad del mercado 👇.
El problema de los mil fabricantes
El problema es que cada fabricante que lanza un enchufe, una bombilla o un sensor al mercado, lo hace con la intención de encerrarnos en su propia App.
Si compramos una bombilla de Philips, tenemos que usar su aplicación. Si compramos un enchufe de TP-Link, usamos otra. Si añadimos un sensor de Xiaomi, necesitamos una tercera.

Esto genera dos problemas enormes:
Incompatibilidad entre dispositivos: El sensor de movimiento de la marca A no puede comunicarse directamente con la bombilla de la marca B.
Dependencia absoluta del fabricante: Estamos a merced de la aplicación oficial. Si la app es mala, tiene errores o deja de recibir actualizaciones, nuestro dispositivo queda inutilizado.
Esta fragmentación deliberada hace que, o te tengas que casar con una marca para siempre, o tener el teléfono lleno de aplicaciones que no se hablan entre si
El objetivo del curso: La unificación
Si la domótica comercial nos ofrece dispositivos baratos, pero aislados, dependientes de la nube y compatibles sólo con el fabricante.
Nuestro objetivo es liberar esos dispositivos y unificarlos bajo un único cerebro local que controlemos nosotros
A lo largo de este curso, aprenderemos a hacer esto, por ejemplo, desplegando un servidor Home Assistant que actuará como traductor universal.
Le enseñaremos a hablar con los dispositivos comerciales, eliminaremos su dependencia de la nube siempre que sea posible, y crearemos una red donde todos nuestros chismes hablen y convivan felices.
En la próxima entrada, entraremos en detalle sobre los principales proveedores y ecosistemas comerciales que dominan el mercado (como Tuya, eWeLink y las grandes tecnológicas), para entender qué estamos comprando exactamente cuando adquirimos hardware de bajo coste.
