¿Qué es Raspberry Pi?


Comenzamos con las entradas sobre tutoriales de Raspberry Pi y otros mini PCs similares. Pero, lógicamente, antes de empezar a jugar con ella y adentrarnos en los tutoriales tenemos que saber qué es Raspberry Pi.

Para lo que aún no conozcáis este fenómeno que se tanta popularidad ha alcanzado en esta entrada vamos a ver qué es Raspberry Pi, cuales son sur orígenes, para que sirve, y algunas de las claves que han supuesto su éxito en la comunidad Geek y Maker.

En posteriores entradas nos adentraremos en los tutoriales de esta pequeña maquinita que tanto juego y diversión nos puede dar. Mientras, nos metemos en el tema que nos ocupa, respondiendo a la pregunta,

¿Qué es Raspberry Pi?

Raspberry Pi es un mini ordenador de pequeño tamaño, bajo coste y bajo consumo cuyos primeros modelos fueron lanzados en abril de 2012.

Generalmente este tipo de mini ordenadores ejecutan sistemas operativos basados en Linux y están íntimamente relacionados con el Open Software. No obstante, el desarrollo en sí de Raspberry Pi no es Open Hardware.

Además de un ordenador Raspberry incorpora funciones de electrónica como pines GPIO (General Purpose Input/Output), y de comunicación como UART (Universal Asynchronous Receiver-Transmitter), y SPI (Serial Peripheral Interface), I²C (Inter-Integrated Circuit).

Estas funciones hacen que pueda ser empleado en proyectos de electrónica y robótica interactuando con sensores (temperatura, luz, aceleración…) y actuadores (motores, servos, relés…). En este sentido, podríamos decir que “comparte” ciertas capacidades con dispositivos como Arduino.

No obstante, hay que remarcar que la potencia de estos mini PCs no es equiparable a la que disponemos en un ordenador “convencional”. Aunque los últimos modelos incorporan procesadores muy superiores a las primeras versiones la potencia de cálculo, para que os hagáis una idea, es más equiparable a la de un Smartphone moderno.

¿De dónde surgió Raspberry Pi?

Raspberry Pi fue desarrollado en Reino Unido por la fundación Raspberry Pi, formada en 2008 por un grupo de técnicos y académicos como Eben Upton, Rob Mulins, Jack Lang, Alan Mycroft, Pete Lomas, y David Braben.

Según sus creadores, el objetivo era crear un dispositivo de bajo coste que permitiera acercar a todos los públicos un ordenador con el que mejorar las habilidades en informática, programación y electrónica.

El proyecto Raspberry Pi empezó en 2006, y estaba inspirado en el BBC Micro, un ordenador que permitió popularizar la informática en 1981. Este ordenador tuvo dos modelos A y B y, por este motivo, la primera versión de Raspberry Pi tuvo también dos variantes A y B.

Precisamente el nombre de Raspberry es otro guiño histórico a que muchos de los desarrollos informáticos de esta época se denominaban con nombres de frutas (Apple, Apricot, Tangerine…). Por su parte, Pi hace referencia al lenguaje de programación Python, ya que originalmente estaba destinado a aprender este lenguaje de programación.

¿Por qué ha tenido éxito Raspberry Pi?

Más allá de su objetivo inicial de acercar la informática a todos los públicos, especialmente en la docencia, lo cierto es que su bajo precio, consumo, pequeño tamaño, e sus capacidades en electrónica (GPIOs, UART, etc) supuso que fuera un gran éxito entre la comunidad geek/maker.

Esto ha contribuido enormemente a su popularidad, creándose una actividad comunidad de usuarios que emplean dispositivos como Raspberry Pi en una gran variedad de proyectos.

La comunidad de usuarios es uno de los puntos fuertes de Raspberry, porque proporciona una gran cantidad de desarrollos, documentación, tutoriales, que colaboran a la introducción y popularización del dispositivo.

De hecho, el éxito de las placas Raspberry ha tenido tanto éxito que en diversos momentos incluso ha habido problemas de abastecimiento de algunos modelos (el último modelo lanzado, generalmente) ya que la demanda era superior a la capacidad de producción.

Algunos vendedores aprovechan estos momentos de escasez puntuales para aumentar el precio de estos modelos durante. Cuidado de que no “os timen” y terminéis pagando más de lo que deber

¿Qué puedo hacer con una Raspberry PI?

Aunque la potencia un Raspberry Pi es más reducida que un ordenador convencional, sigue siendo un ordenador totalmente funcional. A esto hay que sumar que cuenta con funciones propias de electrónica.

Por tanto, los usos posibles son casi infinitos, tantos como podáis imaginar. En una búsqueda en Internet encontraréis miles de proyectos que usan una Raspberry Pi.

Algunos de los proyectos más “convencionales” y habituales son, por ejemplo, aprender Linux o programación, conectarlo a una televisión y usarlo como centro multimedia, conectarle discos duros y emplearlo como servidor NAS, o incluso como pequeño servidor doméstico.

Las aplicaciones menos habituales (y más interesantes) incluyen todo tipo de proyectos de electrónica y robótica, aplicaciones de visión por ordenador, aplicaciones en IoT (Internet de las cosas). Hasta hay proyectos que conectan varios Raspberry Pi en paralelo para hacer un mini-cluster de computación.

¿Qué modelos hay?

Existen dos familias de Raspberry Pi, la “tradicional” y una más reciente de tamaño muy reducido llamada Zero. Cada modelo de ambas familias tiene sus propias características de CPU, RAM, número de puertos, conectividad, etc.

Por tanto, el tema es lo suficiente extenso para merecer su propia entrada. Por tanto, analizaremos las diferencias entre ellos en una próxima entrada.

¿Es realmente tan barato?

Esta es una pregunta muy interesante. ¿Es tan barato? Sí y no. Por un lado, el precio de las placas son las que son, pero hay que tener en cuenta muchas consideraciones.

El primer factor es, como hemos comentado, la escasez en algunos modelos debido a su alta demanda. Por ejemplo, en el momento de escribir esta entrada, podemos encontrar un Raspberry Pi 3, el último modelo (Quad Core + Wifi) por 31€, gastos de envío incluidos. Sin embargo, el Raspberry Pi Zero, que en teoría debería costar 5€, debido a su escasez y alta demanda se está vendiendo por 20-25€.

Por otro lado, en función de donde compréis tenéis que tener en cuenta que el precio que os den incluya los impuestos y gastos de envío.

Además, debemos tener los componentes adicionales que debemos añadir para que funcione. Algunos de estos componentes son opcionales y otros obligatorios.

En los componentes inevitables necesitaremos un adaptador eléctrico, que conviene sea un amperaje alto (más de 2A). Esto supone sumar 4€ al gasto.

Por otro lado, Raspberry no tiene “disco duro”, en su lugar tenemos que emplear una tarjeta micro SD que también tenemos que comprar. Conviene que sea de calidad, de al menos 8GB, y es aconsejable clase 10. Sumamos otros 6€.

Por otro lado, tenemos componentes opcionales. En muchas ocasiones usaremos Raspberry Pi conectándonos de forma remota por SSH o VNC, por lo que no necesitaremos monitor, teclado ni ratón.

Aun así es muy conveniente tener un teclado, ratón y monitor cerca. Sobre todo, el primer arranque y configuración inicial es difícil de forma totalmente remota. Mucho más si estamos aprendiendo.

Si tenemos en casa un cable HDMI, un teclado y ratón y un monitor (o usar la televisión) que podamos usar de forma temporal podemos evitarnos el gasto. Si no, a sumar al precio total.

Opcionalmente, podemos añadir una carcasa de plástico (1-5€ según modelos), y disipadores de calor para los procesadores (0.25€) o un ventilador. Estos componentes también se venden en pack, de 2.5-5€.

En resumen, tomando como ejemplo una Raspberry Pi, podemos comprar la placa “sola” por 31€, gastos incluidos. Si buscamos, podemos encontrar un Kit con la placa, adaptador 2.5A, cable HDMI, tarjeta 16Gb clase 10, carcasa, ventilador, y disipadores por 48€.

Si no podemos usar un teclado, ratón, y monitor de forma temporal, o si queremos dejarlo fijo y usarlo como “ordenador tradicional”, tendremos que sumar su coste. Supongamos 20€ teclado y ratón y 80€ el monitor.

En caso de necesitar todo, nos estaríamos yendo a 150€ y estaríamos metiéndonos en un rango donde ya tenemos otras alternativas, como tablets y portátiles baratos.

¿Hay alternativas/competidores?

Por supuesto, igual que tenemos toda una comunidad que gira entorno a Raspberry Pi, también tenemos un gran número de alternativas y competidores.

Entre las muchas alternativas podemos destacar Orange Pi, una placa de fabricación china y características similares a Raspberry Pi y un coste muy inferior. Otras alternativas destacables con Banana Pi, Cubieboard, ODroid, Pine64, BeagleBone, entre toras muchas.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas alternativas no tienen la fuerte comunidad que tiene Raspberry Pi, lo que significa que generalmente es mucho más complicado aprender a usarlas porque es más difícil encontrar software, documentación, tutoriales, etc.

Por otro lado, a veces vemos comparar Raspberry Pi con placas y mini PCs de 100-200€. Bueno, para mí eso no es una comparación adecuada, porque nos hemos salido totalmente del rango de mini PCs de 30-60€, y entrado en el rango de ordenadores convencionales y barebones.

También es frecuente ver comparaciones con mini PCs que prescinden de las funciones de electrónica (GPIO, UART, SPI…). Para mí tampoco es una comparación adecuada, porque prescinden de una de las características más interesantes y distintivas de Raspberry Pi y sus alternativas reales.

En futuras entradas también trataremos sobre algunas de estas alternativas. Pero, por el momento, ya es suficiente para presentar qué es Raspberry Pi, sus orígenes, alguno de los motivos claves de su éxito. Próximamente seguiremos profundizando en estos interesantes dispositivos y la comunidad de Raspberry Pi.

Si te ha gustado esta entrada y quieres leer más sobre Raspberry Pi puedes consultar la sección
tutoriales de Raspberry Pi/Linux

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