En el artículo anterior analizamos la diferencia fundamental entre arquitecturas basadas en la nube y el control local. Hoy vamos a aterrizar esos conceptos bajando al mercado real para entender qué es lo que estamos comprando cuando adquirimos un dispositivo inteligente.
Cuando compramos un enchufe o una bombilla WiFi, rara vez adquirimos un producto aislado. En realidad, entramos en el ecosistema de un proveedor y, a menudo, en sus servidores.
Por eso, dos dispositivos que por fuera parecen casi idénticos pueden comportarse de forma radicalmente distinta cuando intentamos integrarlos en Home Assistant. La carcasa importa poco; la plataforma que llevan dentro lo es casi todo.
A nivel comercial, el mercado se divide principalmente en dos grandes bloques: los gigantes asiáticos que dominan el hardware de bajo coste, y las grandes tecnológicas (Big Tech) que intentan monopolizar el control del hogar.
Vamos a diseccionar cómo funciona cada uno por debajo.
Tuya y SmartLife
Si alguna vez has comprado un dispositivo domótico barato de una marca desconocida, es casi seguro que internamente sea un dispositivo Tuya.
Tuya Smart no es un fabricante tradicional de bombillas o enchufes. Su modelo de negocio es ser una plataforma IoT como servicio (PaaS/SaaS). Ellos proporcionan el chip de comunicaciones (el hardware de red), el firmware, la infraestructura de servidores en la nube y la aplicación móvil.
Cualquier fabricante de plástico o electrónica puede pagar a Tuya para integrar su chip en un producto y venderlo bajo su propio nombre.
Esto explica por qué la aplicación SmartLife y la app oficial de Tuya son tan parecidas: ambas sirven de puerta de entrada al mismo ecosistema, aunque se distribuyan como aplicaciones distintas.
Ventajas
El ecosistema Tuya tiene un catálogo de hardware inabarcable. Literalmente, existe un dispositivo Tuya para cualquier cosa que puedas imaginar, a precios imbatibles. Sin embargo, a nivel de arquitectura presenta problemas serios:
Inconvenientes
- Dependencia extrema de la nube: La inmensa mayoría de dispositivos Tuya dependen de sus servidores para ejecutarse.
- Variedad de silicio: Históricamente, muchos módulos Tuya utilizaban microcontroladores ESP8266 de Espressif, fáciles de sustituir por firmware personalizado. En modelos recientes también encontramos chips de Beken o Realtek, por lo que no podemos dar por hecho que un dispositivo sea flasheable sin comprobar antes el módulo concreto.
Aunque Tuya sea un sistema cerrado en la nube, veremos más adelante en el curso cómo integrarlo en Home Assistant mediante su API oficial para unificarlo con el resto de nuestra casa.
Sonoff y eWeLink
En el otro extremo del espectro asiático encontramos a Sonoff, la marca principal de la empresa ITEAD Studio. Sonoff se hizo famosa en la comunidad doméstica por fabricar relés extremadamente baratos y accesibles.
A diferencia del modelo OEM de Tuya, Sonoff sí fabrica su propio hardware de principio a fin y utiliza su propia plataforma y aplicación móvil eWeLink.
Buena parte del éxito de Sonoff entre los técnicos vino de sus modelos basados en ESP8266 y ESP32, muchos de ellos con pines de programación accesibles (RX, TX, 3V3, GND). Aun así, conviene comprobar cada modelo y revisión de hardware antes de comprarlo para modificarlo.
Ventajas
- Modo LAN (Local): Muchos dispositivos Sonoff/eWeLink incorporan un modo LAN nativo, lo que permite controlarlos dentro de nuestra red sin salir a Internet, mitigando el problema de la nube.
- Facilidad de modificación en modelos compatibles: Cuando llevan un ESP y exponen los pines, es posible instalar sistemas de control local como Tasmota o ESPHome. Es una operación técnica y no todos los modelos actuales lo permiten.
Inconvenientes
- Algo más caros: En algunos módulos, Sonoff ya no compite tan agresivamente en precio como los clones Tuya más baratos.
- Menor variedad: El catálogo es amplio, pero no llega a la barbaridad de sensores, enchufes, tiras LED, interruptores raros y cacharros OEM que existen en el ecosistema Tuya.
- Dependencia inicial de eWeLink: Aunque muchos dispositivos soporten modo LAN o se puedan flashear, de fábrica siguen viniendo pensados para pasar por su aplicación y su nube.
La alternativa europea: Shelly
No podemos hablar de proveedores de domótica para usuarios avanzados sin mencionar a Shelly (la marca búlgara que durante años conocimos como Allterco Robotics).
Shelly ha adoptado una filosofía completamente distinta al resto. Venden dispositivos WiFi (y ahora Bluetooth/Gen3) a un precio ligeramente superior a los asiáticos, pero con una ventaja técnica abismal: están diseñados para el control local desde el minuto uno.
Los dispositivos Shelly incluyen de fábrica un servidor web interno. Puedes entrar a su IP desde tu navegador y activar protocolos estándar como MQTT o CoAP. No necesitas flashearlos para tener control local absoluto.
Criterio de compra antes de pasar por caja
Antes de comprar un dispositivo domótico, conviene hacer una pequeña investigación previa. No hace falta escribir una tesis doctoral, pero sí mirar tres cosas: si tiene integración local, qué protocolo usa y si la comunidad lo ha probado ya con Home Assistant.
Una búsqueda rápida del modelo exacto junto a palabras como Home Assistant, Zigbee2MQTT, LocalTuya, ESPHome o Tasmota suele ahorrar mucho dinero. Si nadie ha conseguido integrarlo sin la nube del fabricante, probablemente ese chollo de 7 euros no era tan chollo.
En domótica, el precio real de un dispositivo no es solo lo que pagas al comprarlo. También cuenta el tiempo que vas a perder integrándolo, las limitaciones que te impone y el riesgo de que un día el fabricante cierre el grifo.
Los gigantes tecnológicos
Por otro lado, tenemos a los sospechosos habituales intentando dominar el salón de casa. Su enfoque suele requerir hardware más caro y presenta ecosistemas más cerrados.
La solución de Apple es, como era de esperar, cerrada pero técnicamente sólida en cuanto a topología. HomeKit destaca porque su arquitectura prioriza la ejecución local.
Si tienes un Apple TV o un HomePod, este dispositivo actúa como “Hub” o coordinador dentro de tu casa. Las órdenes entre tu iPhone y la bombilla viajan cifradas por tu red local sin pasar por servidores de terceros. El gran inconveniente es el “impuesto Apple”: los dispositivos certificados para HomeKit suelen ser significativamente más caros y, si no usas iOS, estás fuera del ecosistema.
SmartThings comenzó como una plataforma de hardware muy robusta (vendían sus propios Hubs físicos con radios Zigbee y Z-Wave). Actualmente, Samsung ha pivotado hacia un modelo basado más en software, integrando el hub dentro de sus televisores y frigoríficos, y apoyándose fuertemente en integraciones de la nube.
Aunque soporta automatizaciones locales para dispositivos emparejados directamente por protocolo Zigbee, muchas de sus integraciones dependen de APIs de la nube a nube (Cloud-to-Cloud).
Por último, están Google y Amazon. Google Assistant y Alexa nacieron sobre todo como asistentes de voz y plataformas de integración, aunque sus hubs actuales también pueden controlar localmente determinados dispositivos Matter y Thread.
La voz y muchas integraciones de fabricantes siguen dependiendo de servicios externos. Cuando le dices “Alexa, enciende la luz”, la orden puede pasar por los servidores de Amazon y por la API del fabricante. En cambio, el recorrido depende del dispositivo y de la integración utilizada, así que ya no es correcto describir todo el ecosistema como 100% dependiente de la nube.
¿Por qué necesitamos unirlos?
Como hemos visto, si compramos hardware al azar, acabaremos con un relé Sonoff controlado por eWeLink, dos enchufes en SmartLife, un termostato de Shelly y un altavoz de Google.
El verdadero reto técnico de la domótica no es encender estos aparatos, sino hacer que un sensor de puerta de Tuya encienda una bombilla de Shelly, en modo local y sin depender de tres servidores por el camino.
Para lograr esto, necesitamos dejar de usar el WiFi saturado como única vía de comunicación y empezar a usar protocolos específicos para IoT. En el próximo artículo analizaremos a fondo el hardware de red: WiFi, Bluetooth, Zigbee, y los nuevos estándares Thread y Matter.